En la memoria colectiva, a 42 años del terrorismo de Estado genocida y sangriento que implicó la vida de 30 mil personas desaparecidas, apropiación de bebés y tortura a militantes, dirigentes, estudiantes, obreros, mujeres, religiosos y la ciudadanía en general, a través del miedo y la opresión; la posibilidad de entregar el manejo en cuestiones de la sociedad como protestas por despidos, reclamos de derechos civiles, manifestaciones y propuestas políticas,