El juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla procesó con prisión preventiva a Marcelo D’Alessio por integrar una asociación ilícita vinculada con “la actividad de agentes de inteligencia -orgánicos o inorgánicos- que están llevando adelante operaciones ilícitas vinculadas con la actividad del Poder Judicial de la Nación y del Ministerio Público Fiscal”. El fallo salpica directamente al fiscal Carlos Stornelli, aunque no lo involucra en el cobro de coimas sino en otro tipo de operaciones supuestamente ilegales. 

Para Ramos Padilla, “desde la Fiscalía se actuó en forma promiscua, generando relaciones estrechas y de mutua colaboración que no debieron permitirse y que, con anuencia del Fiscal (Stornelli) se llevaron adelante operaciones de inteligencia y de acción psicológica para el ‘éxito’ de sus investigaciones judiciales o para atender la imagen del propio magistrado”. El excomisario de la Bonaerense Ricardo Bogoliuk y su ex colega Aníbal Degastaldi, ambos supuestos agentes de inteligencia –según D’Alessio- fueron detenidos por orden del juez federal de Dolores. Ambos como supuestos miembros de la misma asociación ilícita por la que fue procesado con prisión preventiva el supuesto falso abogado D’Alessio.
Además, trascendió que el juez detectó la participación de un sector de la prensa en las actividades presuntamente ilegales de D’Alessio. “La actividad de los periodistas y de los funcionarios judiciales sin duda hace al sostenimiento del Estado de Derecho, la libertad de expresión y los valores democráticos. Sin embargo, en algunos casos puede ocurrir que la actividad de alguno esté concatenada con una maniobra previa de espionaje ilegal”. El fallo menciona a por lo menos media docena de periodistas en distintas situaciones y anuncia que investigará a por lo menos cuatro de ellos: Daniel Santoro, Eduardo Feinmann, Rodrigo Alegre y Rolando Graña.
El fallo contiene una crítica a la actitud de la Justicia Federal de la Capital Federal, que intenta sacarle la causa a Ramos Padilla para tramitarla en Comodoro Py 2002. Dijo el juez de Dolores: “no puedo comprender el pedido intempestivo que formuló el Dr. Julián Ercolini, que reclamó una inhibitoria –sin siquiera certificar esta causa- cuando aún estaba en secreto de sumario y en plena etapa de recolección de pruebas, y de este modo puso en riesgo la investigación y la posibilidad de avanzar a partir de la herramienta que permite la reserva de las actuaciones”.
(Informó Néstor Espósito para InfoSiberia).

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